Estoy segura de que alguna vez lo has pensado. “Puf, no me va a dar tiempo” o “es que, con la suerte que tengo soy el/la únic@ que suspende” son frases que todos hemos dicho alguna vez, presas del pesimismo.

Y, es que, por alguna razón, parece que ponernos en lo peor es lo que más nos gusta. El problema es que no nos damos cuenta de que esas frases pueden perjudicarnos más de lo que pensamos.

Aprobar un examen de inglés no es cosa fácil: requiere mucho trabajo previo que luego tendremos la oportunidad de demostrar en unas horas. Pero, si hemos trabajado para conseguirlo, ¿por qué siempre nos ponemos en lo peor?

Hay quien dice que es mejor pensar que vas a suspender porque, así, puedes después llevarte la grata sorpresa de haber aprobado. De otro modo, ya estabas preparado para el resultado y no te afecta tanto. Sin embargo, ¿es bueno llegar el día del examen con esa mentalidad?

La respuesta es un rotundo no. Ir a un examen pensando que vamos a suspender sólo aumenta las probabilidades de que así sea, pues, en cierto modo, estamos limitando a nuestro cerebro. Psicológicamente, pensar en no obtener un buen resultado en cualquier actividad nos deja devastados y disminuye la confianza en nosotros mismos. Así, sólo conseguiremos quedarnos en blanco, bloquearnos y, finalmente, acertar con nuestra suposición.

Mirémoslo de este modo: después de meses viendo nuestras series favoritas en inglés, escuchando podcasts de todo tipo y redactando compositions como si no hubiera un mañana, ¿qué podría salir mal? ¿Por qué no pensar que las probabilidades de suspender son muy bajas? Llenarse de seguridad antes de entrar un examen es el 50%, el otro 50% lo ponen los conocimientos de cada uno. Así que, ¿por qué no partir con ventaja?

Aquí os dejamos unos consejillos para ganar confianza en vosotros mismos:

  • Mantén una postura de triunfo (que te haga sentir poderoso) durante 1 o 2 minutos.
    Aunque parezca una tontería, mantener una postura que os haga sentir que podéis con todo “engaña” de alguna manera al cerebro. Esto generará cambios positivos tanto en la manera que tenemos de vernos a nosotros mismos como, consecuentemente, en la que nos ven los demás.
  • Recuerda tu último éxito. Si, en el momento del examen, un pensamiento negativo ronda tu cabeza, piensa inmediatamente en la última vez que aprobaste un examen o sacaste buena nota en un trabajo. Si conseguiste pasar esa prueba que parecía imposible, ¡también puedes con este examen!

Laura Gutiérrez.